junio 11, 2026

UEFA designa a árbitro somalí vetado por Estados Unidos para dirigir la Supercopa de Europa

🔸 Omar Artan, quien quedó fuera del Mundial 2026 tras ser rechazado en territorio estadounidense, fue nombrado silbante principal del duelo entre PSG y Aston Villa

 

#DEPORTES | La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) anunció que el árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan dirigirá la Supercopa de Europa 2026, apenas unos días después de quedar excluido de la Copa del Mundo debido a que las autoridades de Estados Unidos le negaron la entrada al país.

El encuentro, programado para el próximo 12 de agosto en Salzburgo, Austria, enfrentará al campeón de la Liga de Campeones, el Paris Saint-Germain, y al ganador de la Europa League, el Aston Villa. La designación de Artan fue confirmada por la UEFA en coordinación con la Confederación Africana de Fútbol (CAF), como parte de un acuerdo de colaboración entre ambos organismos.

Artan, de 34 años, había sido seleccionado por la FIFA para formar parte del cuerpo arbitral de la Copa del Mundo 2026 y estaba encaminado a convertirse en el primer árbitro somalí en participar en una justa mundialista. Sin embargo, fue rechazado al arribar a Miami pese a contar con una visa válida, debido a preocupaciones relacionadas con los procesos de verificación migratoria de Estados Unidos.

La exclusión del silbante generó una fuerte reacción en Somalia y en diversos sectores del futbol internacional. Tras regresar a Mogadiscio, fue recibido por autoridades y aficionados que le expresaron su respaldo.

UEFA y CAF destacaron la trayectoria del árbitro africano, quien fue reconocido como el mejor árbitro masculino del continente en 2025. Los presidentes de ambos organismos señalaron que su nombramiento para la Supercopa representa un reconocimiento a su talento y una muestra del compromiso del futbol con los valores de inclusión y respeto.

La designación convierte a Omar Artan en una de las figuras centrales del arbitraje internacional este año, luego de pasar en cuestión de días de quedar fuera del Mundial a recibir la responsabilidad de dirigir uno de los partidos más importantes del calendario europeo.